domingo, 7 de marzo de 2010

Publio Cornelio Escipion "El africano"

Maravillosa colección de libros sobre Publio Cornelio Escipion "El Africano".

Santiago Posteguillo ha conseguido algo que, a mi, me parece imposible, mantener el interés a los largo de mas de dos mil paginas. Su narrativa es impactante, y cuesta dejar de leer, personalmente me he tenido que dosificar porque me daba pena que se acabaran tan pronto. Volveré a leerlos.

La evolución del personaje, su carácter. Como va cambiando su figura de líder. Las tramas políticas del senado, etc.

Pero no solamente Escipión, el resto de coetáneos históricos como Anibal, o algunos senadores romanos son presentados con toda su crudeza, probablemente tal como fueron en la realidad, pero sin querer tomar partido. Aquí no hay buenos o malos sino personas cada uno con su intereses y actitudes.

Creo que hay muchas similitudes con el mundo empresarial actual y muchos ejemplos a seguir.

Como cargarse una reunión o un grupo de trabajo

Os quiero contar la experiencia que viví hace unos días en una reunión y que sirvió para que 8 personas que astíamos a la misma dejáramos de aportar y de ser creativos.

Además de los 8 citados, estaba presente el gerente. En un momento determinado le pedí una aclaración sobre lo que estaba explicando y su respuesta fue "Si es necesario aclararte esto, es que no debes estar presente en esta reunión". Como os podéis imaginar el resto del tiempo fue un interminable monologo solo interrumpido por las respuestas monosilábicas cuando el gerente preguntaba algo.

¿Como es posible que siga existiendo gente así? ¿Que no comprenda que actitudes como esta solo consiguen reducir la aportación de las personas? ¿No se dan cuenta de que la confianza es básica en el funcionamiento de un equipo? ¿Como pretenden fomentarla cortando las intervenciones?

viernes, 20 de noviembre de 2009

Un ejemplo ejemplar

Quiero contaros lo que ocurrió con mi Jefe y que hizo que mis compañeros y yo le consideraramos un buen jefe.

Uno de los productos que se utilizan en nuestra empresa son gravas. Estas gravas se suministran en sacos de 25Kg. y habitualmente llegaban en un camión con los sacos a granel, los teníamos que descargar, a mano y de uno en uno. Esto se hacia así porque salía algo mas barato el precio por saco. Los colocábamos en un palet y los introducíamos en el almacén

A los pocos días de entrar en la empresa el Jefe de Planta, llegó un trailer y este vió como realizábamos la descarga. Se acercó a nosotros y le dimos esta información, inmediatamente cogió el teléfono y llamó al Jefe de Compras pidiéndole que se acercara al muelle.

Mientras llegaba, se quitó la corbata, se remangó la camisa y se puso a descargar el camión. Cuando el Jefe de compras apareció le dijo que hiciera lo mismo que él y este empezó a justificarse. El Jefe de planta le dijo que si no era un trabajo para él y que era consciente del esfuerzo que significaba, lo pidiera en palets a partir de ese día, cosa que así sucedió.

Desde aquel día se gano la confianza de todos. Esto que os he contado es solo un ejemplo que se me quedó grabado pero hay muchos mas. Para mi lo mas importante de un jefe ejemplar es que de ejemplo.

martes, 17 de noviembre de 2009

Confia en miiiiiiiii. Es lo que cantaba la serpiente Kaa a Mowgli en la pelicula de Disney

Hace unos años me ofrecieron un cambio de puesto dentro de una organización. Pasaba a uno de mas responsabilidad y suponía un ascenso en mi carrera. Solo tenia una pega, debía desplazarme 40km mas de mi lugar de residencia.

Cuando me comunicaron la posibilidad del cambio no me hablaron de una subida de sueldo ni de pagarme el incremento de coste que para mi suponía el desplazamiento, por lo que antes de aceptar les dije que me interesaba el cambio pero siempre y cuando se me compensase el mayor coste.

La respuesta del gerente fue "Confía en mi".

Unas semanas mas tarde, cuando ya me encontraba en mi nuevo puesto me comunicaron las condiciones, un incremento del sueldo del 8% y pagaban el desplazamiento (autopista y kilometraje) pero solo durante 3 años.

Esto ocurrió en Octubre. La subida salarial del año siguiente no me afectó porque me lo acababan de subir y como cumplía un quinquenio, no lo aplicaron sino que se absorbió. Como conclusión mi incremento se quedo en un 2% y a los tres años tuve que pagar yo el desplazamiento.

Este si que era un jefe ejemplar, como para confiar en él.

jueves, 29 de octubre de 2009

Ni un interruptor

Hemos recibido un nuevo caso

No se si mi jefe actual es ejemplar, desde luego me escucha, me da libertad para actuar, cuando me pide que solucione algo no me dice como tengo que hacerlo. Le considero un buen jefe sobretodo comparado con el anterior y del que os cuento la historia para que sirva de ejemplo de lo que no es un jefe.

En mi anterior empresa yo era jefe de taller. Participaba junto con el resto los directores económico, comercial e informático en un comité al que astíamos y que se le podía llamar comité de Dirección. Digo que asistíamos porque no abríamos la boca y era como el club de la comedia pero en sala de reuniones, un monologo.

El Gerente lo controlaba todo, quería saber de todo y opinaba sobre todo, le apodabamos dios porque estaba en todas partes. (luego he comprobado que hay mas con este apodo)

Como es lógico no llegaba a todo por lo que decidió contratar a una persona como adjunto. Una empresa de HeadHunters nos entrevistó para conocer nuestra opinión y ver de esta forma las competencias necesarias para el puesto.

Unos meses mas tarde entró a trabajar con nosotros un MBA al que se le apodo "jesus" porque era el hijo de dios y lo iba a resolver todo.

Cuando nos entrevistaron, todos reflejamos la importancia que tenia el que esta persona supiese delegar y pudiese sacar el máximo aprovechamiento de nuestras capacidades. El resultado fue el contrario, desde un primer momento se limito a hacer de intermediario entre nosotros y el gerente y no tenia capacidad para decidir nada.

Como anécdota cuento el hecho que fue la gota que colmo el vaso para mi salida.

Hicimos una sala de visitas nueva y como de costumbre fui yo el que se ocupo de dirigirlo. Cuando finalizamos el adjunto vino donde mi y me pregunto por que había puesto el interruptor a la derecha y le explique que era porque la puerta se abría hacia la izquierda y si lo ponía a la izquierda quedaría tapado al abrirla. Me recrimino diciendo que quien era yo para tomar esa decisión y que tenia que haberlo preguntado.

Sin comentarios

lunes, 26 de octubre de 2009

EJEMPLO DE LEALTAD. SABINO FERNANDEZ CAMPO

Una triste noticia el fallecimiento de Sabino Fernandez Campo. Todo el mundo lo resalta como un valor fundamental en la transición, así como su papel vital en el intento de golpe del 23F.

De entre sus muchos valores destaca el de la Lealtad. Lealtad al Rey, a la Institución y a su País que le llevaron a su destitución. Tuvo el coraje de decir al Rey lo que no quería oír, lo que creyó mas conveniente. No le gustaba el camino que se estaba tomando, compañías, amistades, etc, y lo dijo. Las consecuencias no se hicieron esperar. Su cese le fue comunicado en presencia de la Reina y fue el D.Juan Carlos el que dijo "sabes Sofia, Sabino nos deja". Y Sabino que se enteró en ese momento, asumió la decisión.

¿Que esta ocurriendo en nuestra sociedad, en la que no se puede decir a nadie algo que no le guste oír?

Lo estamos viendo en los partidos políticos, en las instituciones, en las empresas, cuando una persona, un directivo, cuestiona educadamente con argumentos una idea de un jefe desaparece de la "lista de amigos" y se deja de contar con él.

¿Que clase de lealtad quieren los lideres?. En muchos casos, la sumisión
¿A quien le debemos lealtad a la empresa o al jefe?

sábado, 24 de octubre de 2009

Continuamos con el estudio de Otto Walter

El la presentación del informe, Paco Muro comentaba que se pierden muchas personas en el camino de ser jefes porque no saben pasar del hacer. Un jefe no tiene que hacer, tiene que hacer hacer.

Actuar a la altura de lo que requiere el cargo de jefe es algo que hay que aprender, y que obliga a cambiar de hábitos, actitudes y comportamientos.

Totalmente de acuerdo, pero ¿cuantas empresas forman a sus colaboradores para esta función?

Lo que ocurre actualmente es lo siguiente:

Las empresas suelen nombrar al que consideran mejor del departamento en la actividad de dicho departamento. Si es tornero, al mejor tornero.

En el mejor de los casos se le manda a un cursillo y con esta formación una persona debe dirigir a otros.

Sería mejor plantearse elegir al mas adecuado para esta función, pero se tiene el temor de que si no se elige al mejor (tornero en el ejemplo), este se irá.

Al cabo de poco tiempo lo que se consigue es un departamento con un gran profesional del oficio que ya no realiza su labor, con gente desmotivada que en el mejor de los caso se irá de la empresa.

Con lo fácil que hubiera sido ir formando a ese profesional, ver si puede ser capaz de ejercer la jefatura y si no lo fuera preparar a otro.

Estudio Otto Walter ¿Qué nota le ponen los empleados a sus jefes?

Asistí a la presentación del estudio de Otto Walter ¿Qué nota le ponen los empleados a sus jefes?.

Lo primero que hay que resaltar es que la delicia que supone escuchar a Paco Muro y dar la razón a los que le consideran uno de los mayores talentos de España en el ámbito de la gestión y dirección.

Una de las conclusiones es que el 42% de los jefes no están a la altura. El estudio se ha realizado analizando 80 comportamientos y parámetros de 700 jefes de 50 empresas medianas y pequeñas. Mas de 4000 personas dependientes de ellos han respondido a las preguntas.

En mi opinión es un resultado demasiado positivo ya que no se han evaluado empresas pequeñas, autónomos, profesiones liberales, tiendas, etc. que estoy convencido que harían subir ese 42%. Normalmente los profesionales de las empresas medianas y grandes están mas preocupados por los temas de liderazgo y se forman mas.

Otro dato que en mi opinión haría subir ese porcentaje es que creo que la crisis esta sacando lo peor de los dirigentes. Cuando las cosas iban bien, todos eramos muy "guays" y se hacia participar a la gente. Hoy, los nervios, las prisas y la necesidad hace que nos refugiemos en algo que se nos da muy bien, el golpe en la mesa cuando no se hace lo que queremos.

En siguientes entradas iremos desgranando datos del informe

domingo, 18 de octubre de 2009

Discusiones con los jefes

Es muy habitual cuando discutimos descalificar a las personas en lugar de rebatir los argumentos, solo hay que fijarse en la vida cotidiana, en las discusiones familiares, en los debates políticos, y por supuesto en la empresa.

Realmente es bastante triste que, en lugar de ver estas discrepancias como una aportación de ideas, se planteen como un enfrentamiento que hay que ganar.

Un jefe ejemplar debe procurar que en una reunión todos expongan sus ideas y estar atento a como se produce el debate para que ninguna persona "ataque" a otra. Pero por desgracia no suele ser así y en la mayoría de las ocasiones son ellos los que agravian.

Hay innumerables casos de equipos directivos como el que planteas en los que las cosas se callan y se ocultan para que el jefe no intervenga y recurrir a él, es una amenaza que surge en las conversaciones cuando las cosas no se solucionan como uno del grupo quiere.

Una posible solución es hablar con el jefe/gerente/director/cónyuge/amigo. Preparar una conversación para tratar de que vea esta situación. En los grupos siempre hay una persona mas cercana que tal vez pueda hacerle reflexionar.

Otra vìa son los curso de formación o hacerle llegar artículos y que "vea la luz".

sábado, 17 de octubre de 2009

Demasiado joven

Hemos recibido esta historia

Me incorpore a la empresa hace dos años y fui ascendido a Director de producción cuando el anterior se jubiló. Desde entonces soy miembro del comité de dirección.

La sensación que tengo desde entonces es bastante negativa ya que cada vez que surgen discrepancias con mi jefe, este las zanja con "eres demasiado joven para entenderlo", con lo que corta cualquier posible discrepancia. Por cierto tengo 32 años.

¿Que opino de mi jefe? Nada bueno, actuando de esta forma lo que ha conseguido es un equipo de dirección mudo en las reuniones y que estas no sirvan para nada, solo vamos a escucharle